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INTOLERANCIAS ALIMENTICIAS

12/30/2013 10:49:38 AM

¿Sabes cómo le sienta a tu cuerpo lo que comes?

 

Podemos sufrir afecciones como el dolor de cabeza o estómago, vértigos, diarrea, hinchazón, sobrepeso, obesidad, fatiga, acné, psoriasis, asma, rinitis, ansiedad, depresión, inflamación de articulaciones, etc., etc. cuyo origen puede ser debido a la ingesta de determinados alimentos que nuestro organismo no tolera.

Podemos tener intolerancia alimentaria a ingredientes de nuestra dieta cotidiana tan comunes como la leche, los huevos, la lechuga, la patata... generando una serie de efectos secundarios detectables por el paciente en mayor o menor grado, pero que repercuten en nuestro estado de ánimo y de salud de forma global.

La intolerancia alimentaria tiene su base científica en la formación de anticuerpos frente a proteínas de determinados alimentos, pero no del tipo IgE (que desencadenaría un proceso alérgico que se manifiesta con una reacción que aparece como mucho a las 2 horas de haberse puesto en contacto con el alérgeno), sino en una primera etapa del tipo IgA y tras múltiples estímulos a la formación de IgG, relacionado directamente con el Sistema Inespecífico de Pischinger

Este proceso es mucho menos fácil de detectar, ya que sus manifestaciones suelen ser menos claras, más insidiosas, e incluso en ocasiones difíciles de intuir. Son reacciones inmunológicas o alérgicas retrasadas (a veces referidas como sensibilidad o intolerancia alimentaria) ya que se producen horas o días después de la ingesta del alimento, produciendo incluso digestiones que pueden durar de 5 a 12 horas.

Estas “alergias ocultas” pueden afectar al 60% de la población y dar lugar a la aparición o agravamiento de cuadros clínicos, llegando a producir patologías moderadas y en algunos casos dolencias crónicas e inmunológicas.

De hecho, las condiciones clínicas que se han podido relacionar con intolerancia alimentaria, tras suprimir el alimento o alimentos, en más de dos tercios de los casos se han producido mejorías evidentes. Los síntomas son los siguientes:

 

Trastornos gastrointestinales (50%):

Dolores abdominales, estreñimiento, diarrea, hinchazón, sonpatologías en las que más se induce a pensar en una intolerancia alimentaria. De hecho, es lógico pensar que el equilibrio y buen estado del “tracto gastrointestinal” está en gran parte vinculado a los alimentos. Además, entre las manifestaciones clínicas más frecuentes que afectan al aparato digestivo, están LAS DIGESTIONES PESADAS, EXCESO DE GASES, es decir, las manifestaciones típicas del “COLON IRRITABLE” con una gran tendencia a la cronicidad. Estos trastornos, son tan frecuentes que representan aproximadamente el 20% de los enfermos que acuden a la consulta de los especialistas del aparato digestivo.

 

Procesos dermatológicos (16%):

Acné, eczema, psoriasis, urticaria, picor, pieles atópicas.

 

Trastornos psicológicos (11%):

Ansiedad,estrés,       letargia,      depresión,         fatiga,         náuseas, hiperactividad. Molestias neurológicas (10%):Dolor de cabeza, migraña, mareo, vértigo.

 

Molestias respiratorias (10%):

Asma, rinitis, dificultad respiratoria. En estos casos se puede solapar con un proceso alérgico. Otros: Artritis, fibromialgia,     artrosis,         procesos  inflamatorios.     

 

EN PEDIATRÍA. Trastornos gastrointestinales, muy similares a los señalados anteriormente, tienen también gran importancia en pediatría, donde son frecuentes la llamada “colitis infantil” y ciertas "enteropatías crónicas", causadas la mayor parte de las veces por sensibilización a la leche y derivados, en menor proporción a los huevos, los frutos secos y la soja. También resulta muy interesante en el estudio y tratamiento de los "NIÑOS HIPERACTIVOS".

 

EN EL DEPORTE: Incremento del RENDIMIENTO FÍSICO por la liberación de determinadas substancias nocivas, vinculadas a la reacción antígeno-anticuerpo, que tiene lugar en la sensibilización alimentaria.

Y es que el consumo continuado de un alimento “dañino” para nuestro organismo puede tener como consecuencia una reacción inmunológica en la que se produce la formación de inmunocomplejos, capaz de agravar el desarrollo de trastornos gastrointestinales, dermatológicos, neurológicos, musculares y respiratorios con el paso del tiempo y la edad.